Qué son las tarjetas revolving y por qué son peligrosas

Las tarjetas revolving son aquellas que funcionan como una tarjeta de crédito pero que te permiten aplazar el pago de la compra realizada. Al contrario que las ‘credit card’, estas no te permiten pagar al mes siguiente a la transacción, sino que con ellas puedes pagar a plazos, pero con intereses aplicados.

¿Qué es una tarjeta revolving?

En muchas ocasiones, el cliente que realiza la compra se ve en la necesidad de abonarla con una tarjeta que le permita pagar en otro momento debido a que no tiene dinero suficiente en la cuenta para sufragar el gasto. Es aquí cuando aparecen las tarjetas revolving.

Estas tarjetas permiten al usuario hacer cualquier pago, disponga o no de saldo en la cuenta bancaria afiliada a esta. De esta manera se pueden confundir con las tarjetas de crédito conocidas por todos, pero existe una gran diferencia: las tarjetas revolving ofrecen la posibilidad de prorrogar el pago sin tener la obligación de hacerlo el mes siguiente, tal y como ocurre con las de crédito.

Normalmente, las entidades bancarias encuentran a nuevos clientes que utilicen sus tarjetas revolving después de convencerles con requisitos que suenan beneficiosos para el usuario. Solo hay que presentar una serie de documentos en el banco para conseguir una tarjeta gratuita y sin comisiones con la que no se pagará ninguna cuota. A veces incluso se ofrece un reembolso del 1% de cada compra realizada con dicha tarjeta.

El peligro de las tarjetas revolving

Cualquier persona que no conozca el lado oscuro de las tarjetas revolving puede pensar que son ventajosas ya que te permiten realizar los pagos en más tiempo y, por tanto, no tener que hacer un desembolso tan grande de dinero. Sin embargo, estas tarjetas presentan una problemática, y es que funcionan como un crédito bancario. Las cuotas acordadas con el banco van a conllevar unos intereses aplicados muy elevados que el consumidor no pueda asumir. Por tanto, esto implica que, en muchas ocasiones, el usuario se encuentre endeudado de manera continua.

Ya son algunas organizaciones las que han considerado estos intereses como abusivos ya que se sitúan entre el 20 y el 30% TAE, imposible de afrontar para muchos usuarios. También han puesto en el punto de mira la falta de transparencia de estas tarjetas a la hora de ofrecerlas a potenciales clientes que no conocen realmente cuál es el funcionamiento de las mismas.

Muchos son ya los clientes que han interpuesto una denuncia ante esta situación y el recurso ha llegado hasta el Tribunal Supremo, que ha fallado sobre una sentencia de la Audiencia Provincial de Cantabria. Una mujer decidió llevar su caso a juicio por considerar que el interés al que había contratado la tarjeta revolving era abusivo -26,82% TAE-.

Los magistrados de la Sala de lo Civil del Supremo han considerado que cualquier tarjeta de este tipo que aplique un interés por encima del precio del dinero será anulada. Esta sentencia servirá, a partir de ahora, para todas aquellas reclamaciones interpuestas por los perjudicados de las tarjetas revolving.

Si tienes dudas sobre si tu tarjeta es de las consideradas revolving o ya sabes que cuentas con una y quieres hacer una reclamación, puedes contactar con nosotros y te ayudamos con tu procedimiento.

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